Cuando el per cápita se volvió buffet: los detalles del informe que hunde a la COMDES

16.10.2025

La Contraloría Regional de Antofagasta emitió el Informe Final N° 273, de fecha 7 de octubre de 2025, donde constató graves irregularidades en el uso de recursos públicos por parte de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Calama (COMDES), específicamente en el manejo de los fondos del sistema per cápita del Ministerio de Salud, correspondientes al período 2021–2023 (p. 2-3).

El documento señala que $134.384.530 fueron destinados a actividades ajenas a los fines sanitarios, entre ellas almuerzos, fiestas patrias, cócteles, regalos y días del trabajador, todo con cargo a recursos que debían financiar acciones de salud primaria (p. 12-15).

La entidad, según el informe, carece de un control efectivo sobre sus gastos y no posee mecanismos formales de supervisión que permitan distinguir entre lo que corresponde o no a salud (p. 6-8). La situación fue calificada como una falla estructural de control interno, y se estableció que los directivos autorizaron los egresos sin formular observaciones.

El órgano contralor también cuestionó la labor del Servicio de Salud Antofagasta (SSA), que desde 2019 no implementa medidas de fiscalización pese a conocer las debilidades del sistema (p. 8-11). Por este motivo, se ordenó iniciar un sumario administrativo para determinar responsabilidades dentro del SSA.

Irregularidades acumuladas

El informe consigna además 143 egresos sin respaldo suficiente, por un total de $161.764.626, sin actas, registros de asistencia ni documentación que pruebe la ejecución de las actividades (p. 19-21).

Asimismo, detectó tres contrataciones del año 2023 —por $28.104.999fuera de la Ley N° 19.886, al no haberse gestionado a través del portal Mercado Público (p. 21-22).

Con todo, la Contraloría calcula un monto total observado superior a los $255 millones, ordenando reparos y nuevas fiscalizaciones.

La cena que lo resume todo

Pero el punto más simbólico y documentado del informe aparece en las páginas 16 a 18: la "Cena celebración aniversario Atención Primaria de Salud 2022", contratada con la proveedora Sonia Toro Paredes, por un total de $28.203.000.

Según el informe, el evento se realizó el 11 de noviembre de 2022 en el centro de eventos "Casa Blanca" de Calama, para 500 funcionarios, y fue financiado íntegramente con recursos del per cápita de salud.

El servicio contratado incluía, según detalla textualmente la Contraloría:

"Panel logo, zona de fotos, cóctel de bienvenida, vino a la mesa, bebida individual, carro refuerzo de bebestible, entrada, fondo, postre, torta, barra diferenciada, animación, bailable, sonido, DJ, pantalla data, sillas para reyes, sector de coronación, cantante y robot LED" (p. 17).

La actividad se respaldó con tres facturas: N° 87, 88 y 90, emitidas por la misma proveedora, por montos de $11.900.000, $11.900.000 y $4.403.000, respectivamente (p. 17).

La Contraloría concluyó que el gasto no guarda relación con ninguna acción de salud primaria y, además, fue contratado fuera del sistema de compras públicas, infringiendo la Ley N° 19.886.

Reintegro con otra irregularidad

Durante la fiscalización, la COMDES informó haber reintegrado los $28.203.000 al Servicio de Salud Antofagasta. Sin embargo, el informe revela que la devolución se realizó con recursos de otra cuenta institucional, la "Banco BCI autogenerado educación", es decir, con fondos destinados al ámbito educacional (p. 18-19).

El órgano fiscalizador calificó este hecho como una nueva irregularidad, al haberse utilizado dinero de un programa distinto para corregir una observación previa.

Por este motivo, la Contraloría decidió formular un reparo contable por la misma suma y ordenar un sumario administrativo dentro de la COMDES, con el fin de determinar las responsabilidades de quienes autorizaron y ejecutaron el gasto.

Consecuencias y responsabilidades

El informe también establece que la Fiscalía Local de Calama del Ministerio Público recibirá copia del documento para los fines que estime pertinentes (p. 3).
De manera paralela, la Contraloría instruyó dos sumarios administrativos: uno en COMDES y otro en el Servicio de Salud Antofagasta.

Además, el organismo recordó a la corporación su obligación de implementar medidas de control financiero y contable, y de reportar el estado de los procesos disciplinarios en un plazo de 60 días hábiles a través del sistema CGR (p. 8).

Contra Punto — Donde la versión oficial termina, empiezan mejores historias.  

El resumen de la farra.

El objetivo de los fondos es claro: asegurar que cada paciente reciba prestaciones básicas y continuas, como consultas médicas, controles preventivos, vacunación, medicamentos esenciales, atención odontológica, programas de salud mental, promoción de hábitos saludables y mantención de infraestructura sanitaria. 

Por eso su uso está estrictamente regulado. La Subsecretaría de Redes Asistenciales y la Contraloría General de la República establecen que estos recursos no pueden destinarse a fines recreativos, administrativos o ceremoniales, sino únicamente a actividades relacionadas con la atención directa de salud. Cualquier gasto que se aparte de esa finalidad —como cenas, celebraciones o compra de artículos no médicos— constituye una infracción al principio de legalidad del gasto público y puede derivar en sanciones administrativas o incluso penales.